El preguntaba. Ella respondia.

25 04 2009

Él quizo saber a qué cosas le tenía miedo. Ella respodió que a muy pocas y el se sintió un poco mas estúpido y cobarde que lo habitual. Hablaron de viajes y de gustos de helado. En realidad habló solo ella, él se limitaba (o se veia limitado) únicamente a hacer preguntas.  Ella habló de la “desprolijidad” de los hombres a la hora de tratar con mujeres, de la falta de coraje que tenía la gente para tomar una resolución, de lo simple que era lastimar a una persona, de lo difícil que era volver atrás un error y de lo poco que podía llegar a conocerse a alguien aún después de varios años. También le confesó que en el hipotético caso de tener que abandonar una de las dos prefería que fuera la sal antes que el azúcar.

Él seguía cuestionando y sus preguntas eran como machetazos que le abrían el camino entre una espesura de dudas e incógnitas, aunque no sabía bien adónde quería llegar. Ella le contó que planeaba viajar al norte y a Europa (no asi a Asia) y que no sabía andar en bicicleta. Por momentos él deseaba que ella tomara el control y comenzara a retrucar sus preguntas, a devolvérselas para convertirse ella en la entrevistadora y él en el entrevistado. Pero ella parecía estar muy a gusto en su posición. No tenía nada que ocultar.  Sus respuestas eran claras y sencillas y su mirada era para él prueba mas que suficiente de su transparencia. Simplemente se limitaba a responder de manera automática sin cuestionar o poner en duda la calidad de las preguntas. Ni siquiera se ruborizó cuando le llegó el turno a la pregunta número 27: “Te cagaste encima alguna vez?” (pregunta que en otros sujetos habría causado no menos que una risa o gesto de desaprobación).

Solo hubo una pregunta que ella prefirió no responder: cuando fué la última vez que había llorado (quizás por muy lejana, quizás por muy cercana) pero el prosiguió con otra para evitar la incomodidad.

Es que él no estaba realmente interesado en sus respuestas sino mas bien en sus gestos (era una cuestión de formas mas que de contenidos), pero a pesar de ello no podía evitar que cada mínimo dato brindado se alojara en su cerebro. Incluso llegó a preocuparle que éstos estuvieran desplazando a viejos retazos de información también allí almacenados y así por ejemplo, olvidar que “la suma de los catetos al cuadrado es igual al cuadrado de la hipotenusa” a cambio de saber que ella usaba lentes desde pequeña; o tener que despedirse de la última estrofa de “Aurora” ahora que sabía que la vez que nevó en Buenos Aires ella había armado un muñeco de nieve.

Al cabo de un rato ella se quedó dormida y él se dio cuenta de que no tenía sentido seguir preguntando. También se dio cuenta de que había obtenido aquellos conocimientos pequeños y esporádicos que sólo se obtienen luego de meses o años de relación… y eso le causó algo de pena y gracia a la vez. Después de todo, ella había rechazado su proposición amorosa minutos antes de comenzar la charla.


Acciones

Información

7 respuestas

28 04 2009
Gonza

Me gustó Agus… me invita a inscribir mis propias historias (o mentiras) de (des)encuentros.

Abrazo de gol.

3 05 2009
Gerardo

“Te cagaste encima alguna vez?” (pregunta que en otros sujetos habría causado no menos que una risa o gesto de desaprobación).

jajajajaajaj yo me hubiera cagado…. de risa!!!
medio melanco el relato.. pero me gusto.

saludos!

4 05 2009
Agustin

Bueno pero justamente eso fue lo que le llamo la atencion al flaco, que la mina no se detenia en detalles estupidos ni se ofendia al pedo por una pregunta fuera de lugar sino que seguia concentrada en responder las preguntas sin horrorizarse.

4 05 2009
Gerardo

y pero como se va a detener en responderle si ya le habia cortado el rostro antes¿¿??

que situacion de mi.., me hace mal hablar de esto!..

snif.

4 05 2009
Agustin

Y bueno… no todas las relaciones son tan simples a veces. No todas las charlas son tan lineales, no todos los razonamientos son tan lógicos, no todas las mujeres son histericas. Algunas charlan solo si quieren que pase algo, otras charlan despues de aclarar que no va a pasar nada.

15 05 2009
marcoz

y otras soloo hablan y hablan y hablan. Pobre flaco le taladraron la cabeza. Pero las mujeres al fin solo buscan eso, alguien que las escuche para despues tener sexo o mas con el otro que solo quiere eso.
surge una duda con esa reflexion. ante la esa situacion que hago?
que hago? escucho o voy directo al grano?
la verdad que nunca me funciono ninguna asi que no se.

me parece que esta dificil….

27 05 2009
EVELIN

Algunas charlan solo si quieren que pase algo, otras charlan despues de aclarar que no va a pasar nada..
es increible todo lo q escribis, estoy encantada con tus palabras, y en varias me siento tan identificada, felicitaciones!!
abrazo de la rosarina! :)

Deja un comentario