Una reposera en la playa

27 05 2009

Una reposera en la playa.
Una reposera…            en la playa…
Pudiendo estar tranquilito en trabajando en la oficina, mandando mails, yendo de reunión en reunión, preparando informes, tengo que estar acá… sentado… en una reposera y para colmo en la playa.

Estoy seguro de que la muerte debe ser algo como esto: estar sentado, solo, sin hacer nada, viendo como el mundo sigue girando a pesar de que uno esta ausente. Y mientras todos siguen allá en la ciudad, en la calle, en los trenes, en los bondis, en las colas de los bancos, a mi me toca estar acá sentado.

Uno es feliz trabajando hasta que de golpe un día cae tu socio y te dice que tenés que tomarte vacaciones porque no quiere que te haga mal tanto stress. Vacaciones? pero si yo no necesito vacaciones… no pedi ni quiero vacaciones! yo quiero quedarme, yo quiero seguir un rato mas… Si hasta te digo que si por mí fuera me quedaría a dormir para no perder esas dos horas de viaje diarias que podría ocupar generando mas reportes. Pero mirá lo que son las cosas de la vida; uno alla se queja por dos horitas de viaje y a mi todavía me queda como una semana de suplicio acá en Brasil. Ahora entiendo lo que se siente estar preso, contando uno a uno los días que te faltan para poder volver a tus cosas.

La fotocopiadora… la estarán usando bien? porque nunca falta el idiota que le carga mal el papel y lo deja atascado sin avisar. Estaran pagando bien a los proveedores? Tendría que llamar para ver como anda todo. A ver si todavía estos me funden la empresa… Si tengo que estar en todo yo. No puedo delegar nada a nadie… son todos una manga de inútiles.

Y el tiempo que no pasa mas, es como si toda esta playa formara parte de un inmenso reloj de arena y yo tuviera que esperar a que se consuma hasta el último medano para poder irme.

Como me gustaría estar allá, en una silla en la oficina…